En este espacio, pequeño pero mio, si bien hablo de todo un poco, también quiero explayar mi lado "quejoso" más todavía para ponerme el overol, salir a la cancha y DENUNCIAR. Sí señores, denunciar. En esta sociedad careta, alguien tiene que animarse a decir las cosas. Así que en próximas entregas espero sacar mi "Gonzalito de CQC" interno y mostrar la realidad, desde un punto de vista más "serio". ¿Porqué Gonzalito y no Facundo Pastor? Porque Gonzalito es más copado y nadie le haría nada a Gonzalito. Pero Facundo Pastor debería cuidar sus espaldas, o pagar a un policía que custodie su casa. Hasta esos extremos no, con la denuncia gentil y divertida alcanza.
Resulta que como todo acto social, a mi nene se le viene el cumpleaños. Si bien falta un poco, salimos a buscar, ojear o mirar ropa para él con mi vieja. Fuimos una tarde en la que el sol pelaba, la gente se amontonaba en la peatonal tipo película fatalista yanki (como toda semana previa al día de la madre). Esto saqué de casa casa a la que fuimos.
Mimo&Co: Mi vieja inchaba con que quería ir a Mimo, que me vivían comprando ropa ahí cuando era chica y que quería que El Pichulín use ropa de Mimo. Fué el primer local al que entramos.
Lugar: Lindo, bien ubicado en la peatonal, pero chico. Muy chico. Recuerdo que cuando era chica, era más grande y no, no estoy confundiendo por haber sido chica, el local solía ser mucho más grande. Habrán vendido alguna parte y quedó como un mini salón larguito. Y para un día como el que fuímos en que estaba lleno, no da. Por lo menos aire acondicionado había.
Atención: Le pedimos a un muchacho que nos muestre la ropa de vestir que había. Nos atendió amablemente, pero le dijimos que seguiríamos recorriendo y en todo caso volvíamos más tarde. En efecto, volvimos mas tarde, pero esta vez nos atendió una muchacha. Una cara de culo impresionante, poca disponibilidad, cero paciencia. Mientras mi vieja le probaba la ropa al nene, ponía unas caras que provocaban golpearle la nariz. Entiendo que laburar sea un plomo, pero ponele más onda, que se yo, si tu laburo es lidiar con personas, no podés ser un vinagre.
Precios: No es lo que se dice baratelli, pero hey, ¡Es Mimo! Y para ser una casa de ropa concheta y teniendo en cuenta la calidad buenísima de la ropa, los precios son "aceptables". De ahí le compramos una camisita blanca preciosa a $130.
Opinión Final: Está bien que un empleado puede tener sus días y que e suna lotería que te toque un empleado piola y como la gente. Acá hay variedad (en todos los sentidos). Pero igual no me convence. Le doy dos (2) cuentitos.
Coniglio: Fuimos de casualidad y me acordé que existía esa casa de ropa.
Lugar: No está en la peatonal pero es céntrico. No es la mejor ubicación de todas (nosotros encontramos el local de casualidad), pero por otro lado, esto permite que no se produzca un abarrotamiento masivo como en Mimo. Aunque nosé si sea lo que los dueños quieran (?) pero al menos el ambiente era muy tranquilo.
Atención: Mejor que en Mimo. Nos atendió una chica que era clara y te ofrecía variedad. Ok, la situación era diferente, acá aparte de nosotros había otros 3 clientes más nomás. Pero por momentos se le iba la paciencia y se le notaba.
Precios: Sorprendentemente más caro que en Mimo. Igual no era "la" diferencia, era un %15 o %20 más caro. Pero en tiempos como estos, esa diferencia vale. Pero los precios concuerdan con la calidade la ropa, que es bastante buena. De acá le comprarmos el pantalón, divino, a $200.
Opinión Final: Lo recomiendo, muy linda ropa, lindos diseños y excelente calidad. Los precios capaz te hacen retroceder pero si querés comprarle ropa de calidad al nene o a la nena, lo vale. Le doy tres (3) cuentitos.
Cardone: Una casa de ropa más "sport" que otra cosa, ropa campechana, pero re top.
Lugar: Lo top de lo top. Si tuviera un local, lo tendría así. Parecía un gran closet donde está toda la ropa, con mesitas y sillas. Pero la decoración era muy depre. Tiene una ubicación también muy topísima, a unos metros de la peatonal.
Atención: Buenísima pero lentísima también. Nos atendió una chica que a juzgar por la apariencia es hija del dueño (en realidad todos los miembros del staff se parecían). Era un sol, divina, preciosa, pero muy tortuga para averiguar los precios. Cuando ella "se iba a averiguar" yo ya había visto la etiqueta con el precio...
Precios: Muy caro, chicos. Carísimo. Y sí, el lugar es top, así que tiene que ser caro. Estaría buenísimo si la calidad textil lo demandara pero ví camisitas mejores en los bolichos de mi barrio. Una camisa de mediana calidad te salía $200...
Opinión final: Muy lindo todo, pero si tenés plata al pedo para gastar en ropa linda, pero de calidad dudosa. Le doy tres (3) cuentitos.
Ludoviquitos: Acá me van a perdonar pero me voy a re calentar y ya van a ver porqué.
Lugar: Siempre fué chico así que no estoy en posición de quejarme sobre eso.
Atención: Una chota. Sí, lo digo: una CHOTA. Todas eran minas, todas eran rubias de ojos azules, flacas, etc. Y te miraban como si fueras una pobretona del Barrio La Olla (sin ofender), porque sos morocha. Poca paciencia, poca sensibilidad y muy soberbias. Mi vieja se emocionaba porque "siempre le veníamos a comprar los zapatos a la nena acá" y no le daban ni 5 de hora. Ya se chicas que no les interesa la vida de mamá, pero al menos simulen o ponganlé buena onda. Yo esperaba que al menos la dueña o jefa les pusiera en caja y la dueña era la peor de todas. Tenía una cara de hija de puta increíble. De ahí habrán aprendido.
Precios: Lo normal. Ni muy barato ni excesivamente caro. Lo "esperable" para una casa de zapatos. Los zapatos de nene costaron $95, unos mocacines blancos.
Opinión final: Es una verguenza que se la crean tanto, siendo que somos los clientes y te tratan con un desdén increíble. Está bien, mi vieja y yo no somos rubias, altas, modelos anoréxicas que vienen vestidas para ir al boliche. Somos gente normal que espera se les trate con respeto y yo me sentí muy enojada con la atención pedorra que nos "brindaron". Y esto no se dió sólo acá, se dió en varios otros locales. Los bolichos de ropa de mi barrio dan mejor atención que estas tienduchas del centro. Les doy un (1) cuentito, por vivas.
¡Y la ganadora de la jornada es: Mundo Disney!
Lugar: A dos cuadras de la peatonal. Un lugar chico, pero más "respirable" que en Mimo. La decoración es muy festiva y divertida y la mercancia está estratégicamente colocada para que puedas observar todo lo que hay.
Atención: De primera. Las empleadas son mujeres grandes, capaz por eso tienen "otra onda" de laburo. Nos explicaban todo y nos mostraban todo, con una onda bárbara. Y en éste local, que fué el último al que fuimos, fué el único en el que le dieron pelota a mi hijo, lo saludaron, le hablaban e intentaban entretenerlo.
Precios: Comparado con otros, barato. La misma camisa que en Cardone nos quisieron encajar a $200 mangos, acá nos salió $80, y de mucha mejor calidad porque era de algodón. Por supuesto que nos la llevamos.
Opinión final: muy buena vibra, buenas personas, variada mercancía, no es una casa de renombre y aún así es la mejor casa de ropa que encontré. Les doy la calificación más alta, cinco (5) cuentitos.
Y así finalizó el recorrido. Ya saben, si quieren comprar ropa de calidad y barata, vayan a Mundo Disney, por Mendoza 787, en Corrientes